Thursday, July 07, 2016

La Noche es Bella, la Luna Sonríe y sale a Iluminarte…

Es tarde para muchos y temprano para este hijo de la luna,
un día productivo, positivo y lleno de sonrisas que no se acaban,
el sol se toma su tiempo antes de acostarse en un verano caribeño,
y yo que mañana cambio de ubicación geográfica momentáneamente,
quizás escriba… quizás no…

¡Agradecido!, hay que ser agradecido siempre,
no solo por los logros materiales, sino por los intangibles,
aquellos como esboza Antoine de Saint-Exupéry:
“Lo esencial es invisible a los ojos”, -El Principito-.

Un corazón errante, sin rumbo fijo,
sin ganas de pertenecer a ningún espacio,
feliz del camino recorrido, tímido de uno desconocido,
en paz con sus cicatrices, sin ánimos de nuevos tatuajes,
cargado de latidos implorando ser compartidos,
haciendo las paces con la razón su eterno enemigo…

La noche es bella, la luna sonríe y sale a iluminarte,
quizás escriba… quizás no…

Soy redundante en cada nuevo trazo de Mi Espada de Grafito,
me ahogo entre “Un Beso y El Beso Aquel”,
el renacer de mi “Miedo de Tener Miedo”,
y el sentimiento de sentirme profundamente,
“Enamorado de mis Amores”

Hay que ser agradecido, o sea, ¡dar gracias!,
gracias por tener cómo llegar a mi casa,
gracias por tener una casa a la cual llegar,
agua para poder lidiar con platos sucios que lavar,
y los mensajeros no alados que el universo nos regala,
que sacan un instante de sus propias agendas y te dicen:
“La Noche es Bella, la Luna sonríe y sale a iluminarte”…

Abrazado por las alas ausentes de un ángel que compartió mis latidos,
protegido por la noche, aquella fiel confidente de quien suscribe,
cargado por la energía que la luna inyecta en mi ser,
iluminado por los rayos que dilatan mis pupilas resecas,
esta noche,
quizás escriba… quizás no…

Galop./ Julio 7, 2016

Tuesday, June 14, 2016

Miedo de tener miedo...

Tengo miedo de tener que contarlo todo de nuevo,
miedo de dar explicaciones innecesarias,
miedo de cantar “Llueve sobre mojado”,
de vivir con el miedo de revivir el mismo miedo,
de ser estadística de la historia que se repite,
tengo miedo de tener miedo…

Tengo miedo de abandonar el parque de las aves de paso,
miedo quizás de convertirme en una de ellas,
miedo de darle celos a mi soledad confidente,
de caminar con miedo a tropezar de nuevo,
de soñar que caigo al vacío, que mis balas no se disparan,
tengo miedo de tener miedo…

Tengo miedo de apostarlo todo y perder,
miedo de quedarme sin fichas que jugar,
miedo de sonreír y esperar lo mejor,
de abrir las puertas oxidadas de este corazón maltrecho,
de permitir que vuelvan a invadir mis espacios,
tengo miedo de tener miedo…

Un vez más,
tengo miedo de tener miedo…

Galop./
14 de junio, 2016

Thursday, May 05, 2016

Hagamos un Trato...

Que la verdad sea dicha:
No tengo la solución para todo…
Tengo vivencias y experiencias,
un pasado que marca mi existencia,
un presente que me enmarca solo,
un futuro que anhela tu presencia.

Yo te presto mis versos añejados,
estrofas maquilladas de alegría,
cenizas de un corazón remendado,
tu me prestas tu voz escondida,
las melodías silentes a tu costado,
la armonía ausente de tu vida…

Yo revivo con mi pluma perdida,
las promesas de un contrato vencido,
que tu voz nos sirva de notario,
que tu magia hechice nuestra mirada,
que con besos sellemos este relato,
te propongo hagamos un trato…

Yo te escribo las caricias que no he dado,
tu me cuentas los abrazos que has soñado,
yo confieso mis temores ultrajados,
tu me pintas el mapa hacia tu corazón enterrado,
bajamos la guardia, abrimos los candados,
te propongo reescribamos el relato…

Yo le pongo tinta a tu respiración,
tu le pones nombre a esta canción,
yo preparo el atril que sostiene tu ilusión,
tu le devuelves el aire a mi inspiración,
dejando atrás lo que una vez fue maltrato,
te propongo hagamos un trato…

Galop./
5 de Mayo, 2016





Thursday, February 04, 2016

El Sapo Siempre he sido Yo...

Toda fábula que involucra una Princesa siempre empieza con el clásico: “Érase una vez” y este caso no es la excepción, la única diferencia en este cuento de hadas, magia, castillos, pantanos y mundos fantásticos, es que el sapo siempre he sido yo…

“Érase una vez”, no hace tanto tiempo atrás, soñaba con un futuro certero, planificado, disciplinado y extraordinario, pero claro, estamos hablando de mi y por eso era un sueño, porque aunque sabemos que podemos materializarlo, las cosas no pasan cuando quieres, si no cuando estás preparado para llegar a ellas.

No siempre llegamos, pensamos que si, pero no… en aquel momento, mis sueños cambiaron, se concretaron, me sorprendieron mientras dormitaba en un pantano imaginando castillos en el aire, en el medio de la nada, ahí, fue cuando la vi por primera vez…

No hablaba, no caminaba, creo que ni siquiera miraba todavía, sin embargo, mi recuerdo es aquel que la descubrió exprimiendo cada sorbo disfrazado de aroma en cada flor con la cual tropezaba, sus carcajadas inocentes hacían eco en cada rincón de aquel mágico bosque, la naturaleza le daba la bienvenida agradecida a esa nueva alma forastera que llegaba, no de visita, si no con residencia permanente y mientras tanto, mis ojos no encontraban oportunidad para parpadear, estaba hipnotizado…

Cuenta la leyenda, que las brujas hacían hechizos a las bellas princesas de la comarca ante los celos de su belleza inminente… la diferencia está, en que en este cuento, la magia la trajo ella…

Su belleza enmarcaba más que solo el plano físico, era la energía que emanaba la que llenó de colores “Los Prados” que habitó, recorrió y gobernó… cada espacio de tierra virgen o viciado que pisara renacía dejando frutos y huellas que todavía en estos tiempos modernos se siguen cosechando en cada hectárea que la Princesa ha visitado alrededor de este mundo de viles mortales, mientras yo, sin pestañar, seguía observando de cerca desde un pantano lejano…

Las historias de Princesas tienden a girar entre la realidad y la fantasía, nos llevan a admirarlas como víctimas que al final, gracias a un Príncipe Azul, adquieren su felicidad luego de haber sufrido el maleficio… la diferencia en este cuento, es que el sapo siempre he sido yo…

Vivía en un trance, un hechizo realizado al nacer, vivía preso de una temporada errónea, vivía mirando el mundo desde mi pantano, hasta aquel día hace ya 18 años cuando la vi por primera vez…

Me miró sin miedo, sin dudas, con una sonrisa me recogió de aquella lila en la cual orbitaba y con un beso sin explicaciones, entre su peculiar carcajada me dijo: “Hola Papá!”…

Esta vez la historia no fue parte de un sueño, mas bien, fue la alarma despertadora que me hizo entender, que todavía hoy, 18 años después, aquella Princesa despertó a quien debería ser su Rey, su guía, su mentor, el dueño de sus castillos en el aire, su temple, su fortaleza, el Príncipe que la lleve de su mano hacia esa fábula que ella soñó, sin saber, que en esta historia de 18 años, el sapo, siempre he sido yo…

Te Amo Sabrina, Gracias por sacarme del hechizo, gracias por ser mi Princesa Azul…

Feliz Cumpleaños!...

Papá./
4 de febrero, 2016

Tuesday, December 22, 2015

Un Beso y el Beso Aquel...

Hay una diferencia bien marcada entre un beso y el beso aquel…

Hay besos que se concentran en el apetito carnal,
esos que se mezclan entre la lujuria y el instinto animal,
aquellos que damos con hambre de piel,
los que se borran con el paso del sudor,
los que se esconden tras la cortina del pudor
y está el beso aquel…

Hay besos que desperdiciamos como si fueran infinitos,
los que tiramos al aire,
los que persiguen a presas diminutas,
los que regalamos a personajes indistintos,
los que olvidamos sin desaire
y está el beso aquel…

Hay una diferencia bien marcada entre un beso y el beso aquel…

“Aquel”, es el beso que no has dado y te perturba,
“Aquel”, es el beso no entregado que te causa insomnio,
ese silencio que no te deja dormir por las noches,
el motivo que te tiene sin sentido,
la bitácora perdida del marinero,
el suspiro que no logras respirar,
el aire que te asfixia por no estar…

“Aquel”, es el único beso que quieres dar,
ese que va más allá del contacto corporal,
ese que te desnuda cuando lo llegas a entregar,
“Aquel” que te hace temblar sin tener frío,
ese que cuenta tu historia sin necesidad de narrativa,
ese que te corresponden con el miedo compartido,
“Aquel” que te deja mudo y se roba tus sentidos…

Hay una diferencia bien marcada entre un beso y el beso aquel…

Un beso te lo cobra cualquiera,
un beso te lo entregan si les sobra,
pero “Aquel” beso es el que logra,
perderte en el aliento mudo que te respira,
tatuarte en una mirada de ojos cerrados,
devolverte aquella sonrisa olvidada…

Hay una diferencia bien marcada entre un beso y el beso aquel…

Galop./
Diciembre 22, 2015

Tuesday, December 15, 2015

El Papá de una Niña y su Príncipe Azul...

Cuando se es papá de una niña,
tu vida cambia tan rápido como el “tutú” se convierte en mini falda,
las zapatillas de ballet en tacos de traje largo
y los cuentos de hadas,
en diarios de una mujer independiente…

Cuando se es papá de una niña,
esta se convierte de inmediato en una princesa,
aquella que quieres mantener en una burbuja
que la mantenga aislada de todo mal,
de todo aquello que amenace con robarle su sonrisa,
aunque sea por un segundo.
Se convierte en tu centro
y tu reino se enfoca única y exclusivamente en su felicidad,
cuando eres papá de una niña,
la fantasía deja de ser una cuestión de ficción
y empiezas a hacerla realidad.

Cuando se es papá de una niña,
empiezas a ver como entre juegos,
ella sueña con su Príncipe Azul,
aquel que te venden en los cuentos
que tu mismo le has leído por años,
empiezas a preocuparte,
empiezas a envejecer,
vuelves a rezar, vuelves a rogar,
que encuentre a ese Príncipe,
que la trate mejor que tu,
que le convierta su fantasía y la tuya en realidad…

Cuando se es papá de una niña,
sufres cada golpe que ella recibe,
lloras cada desilusión que enfrenta,
ríes para que siempre confíe,
la abrazas cada vez que puedes,
la peinas, la bailas, cantas con ella,
dejas que te maquille o te pinte las uñas,
dejas que te robe el corazón,
porque sabes que sólo late por ella…

Cuando se es papá de una niña,
después de un tiempo,
la vemos volar del nido y nos cuestionamos,
¿hice lo correcto?, ¿la consentí demasiado?,
¿logrará conseguir algún día a su Príncipe Azul?,
¿será el mismo que ella siempre soñó?,
¿habrán cambiado sus sueños?,
¿qué pensará ella de mi hoy?...

Esta noche de una manera casual,
como esas que el hippie sabe hacerme en esta época,
me respondieron estas preguntas,
desde un valle no muy lejano…

Cuando eres la niña de papá,
aprendes a leer en su mirada,
que su mundo eres tu,
que cada vez que te soplaba una herida,
lo hacía para alivianar su propio dolor,
que cada lágrima que te secaba,
el la derramaba por dentro,
que cada vez que te peinaba,
era su excusa para acariciarte…

Cuando eres la niña de papá,
empiezas a soñar con tu Príncipe Azul,
aquel que el mismo te contaba en tus cuentos favoritos,
empiezas a diseñarlo tal cual lo quieres,
empiezas a darte cuenta de quien se trata…

Cuando eres la niña de papá,
imaginas a tu Príncipe Azul,
con su sonrisa de confianza
tatuada en otro rostro,
la fuerza de sus abrazos
en los brazos de otro,
sus palabras de aliento
en la respiración ajena,
cuando eres la niña de papá,
descubres que ningún Príncipe Azul,
logrará destronar al Rey de tu corazón,
cuando eres la niña de papá,
entiendes que los cuentos de hadas,
los castillos de sábanas y las eternas aventuras,
no fueron sueños, ni ficción,
cuando eres la niña de papá,
no importa cuanto tiempo pase,
ni cuantos “príncipes” se tropiecen en tu camino,
cuando eres la Princesa de Papá,
siempre existirá un solo Rey en tu vida…


Cuando eres el papá de una niña,
te conviertes en su primer amor,
cuando eres el papá de una niña,
se convierte simplemente,
en tu único amor,
porque ella siempre será,
la Niña de Papá…

*Inspirado en una conversación con “Una niña de Papá”…

Galop./
Diciembre 14, 2015

Thursday, December 03, 2015

La espera nunca es eterna...

Recuerdo hace solo un par de años estar conversando contigo en la sala de la casa club como solíamos hacerlo muy a menudo. Compartíamos una copa de líquido escarlata, también como acostumbrábamos a hacerlo a menudo... hablábamos de nuestros desamores y la resignación de nuestra eterna soledad y aquello de que no existe la felicidad completa...

Recuerdo el momento en que me comentaste tu decisión de exiliarte en busca de nuevos horizontes profesionales, la necesidad de cambiar de círculo, de respirar otro aire, las ganas de escapar.

Al escucharte, fue como cuando todo se ilumina y lo ves con claridad, recuerdo haberte dicho: “Te vas a ir, te vas a enamorar y te vas a casar”, me respondiste que si ya estaba borracho, “Cuando menos lo estés esperando...y será rápido y será lindo...”.

Volaste con esfuerzo propio, te lanzaste al vacío sin paracaídas y sin darte cuenta, caíste parada al lado de quien hoy es tu esposo, tu confidente, tu amigo, alguien que admiro y quiero porque te trata como te mereces, llegó... y la espera, no fue eterna.

Han cambiado de nido varias veces, han convertido sus vidas en una aventura, han sonreído, han llorado, pero juntos... ya las historias de desamores y soledad quedan como páginas a la izquierda en el libro de nuestros recuerdos, parte del proceso de aprendizaje, por aquello de que las cosas no pasan cuando queremos, sino cuando estamos preparados para ellas...la espera, no es eterna.

Hoy te escribo como si te estuviese hablando en aquella sala, paredes que fueron testigo de múltiples historias, te escribo como si estuviese descorchando otra botella, pero esta vez para celebrar y reír, repasar aquellas páginas que pensábamos eran tristes y hoy nos damos cuenta de la verdad innegable de aquella frase que dice: “Los puntos no pueden conectarse mirando al futuro, los puntos solo se conectan cuando miramos al pasado”... hoy estás esperando y la felicidad que traerá, sí será eterna...

Has sido más que una amiga, una hermanita, una confidente... has practicado tus dotes maternos conmigo y eso que yo tengo el doctorado en repoblación global!... Hoy estás radiante, llena de felicidad (literalmente!), hoy empieza la real aventura, hoy lloro como tantas veces lo hice en aquella sala, pero esta vez de felicidad y si me conoces, puedes imaginar mi cara mientras termino de escribirte esta nota... Te quiero!, mentira, te amo!, estoy como una lombriz por ti!, felicidades a los tres, admítelo, soy lo máximo, soy un gurú, soy Galop!, aquel que en aquella sala una vez te dijo, “La espera nunca es eterna...”.

“Para Bianny Poueriet Galarza”

Galop./
Diciembre 3, 2015.-

Tuesday, August 11, 2015

Extremos Opuestos de Ciudad…


La noche empezaba su final en un extremo de la ciudad,
mientras en el lado opuesto,
despertaba la luna en un amanecer estrellado,
las cuerdas acompañaban versos convexos,
mientras yo decidía despedirme del lado que me acorralaba,
para darle los buenos días a una noche que recién empezaba,
en aquel punto opuesto de la ciudad…

Mi entrada no fue gloriosa como la del artista en tarima,
nadie me esperaba,
a excepción del bartender que entendió mi mirada,
sólo valió un gesto y el perfume etílico de mi piel se vio reforzado,
una voz enamoraba a los enamorados,
la misma emborrachaba de tristeza a los que llegábamos…

Una mano me hizo señas entre risas,
me ofrecieron una silla de espaldas y ocupada,
sus piernas cómodamente se estribaban huyendo del calor,
mi caballerosidad escondida floreció para mantener su inmovilidad,
su comodidad se vio invadida por mi foránea aparición,
sus extremidades inferiores se encogieron,
la invasión a su espacio había empezado…

Me divorcié de mi realidad inmediata,
la usé de excusa para romper el hielo derretido en una noche de verano,
la acorralé con ataques sutiles de gigoló en payasadas,
traté de sacarla de su zona de confort,
alegué seguridad en una autoestima inexistente,
me confesé sin motivo aparente,
me desnudé ante una conocida del instante,
retorné a mi realidad parpadeante…

No recuerdo los detalles de la conversación,
ni las rimas de aquella voz a mis espaldas,
me quedan destellos del sudor que la arropaba,
la foto que me pedía le pasara,
su mirada achinada y aquel mensaje que enunciaba,
“no voy a abundar, no me gusta hablar de mi…”

La noche llegó a su fin en ambos extremos de la ciudad
y entre mis etílicas lagunas mentales creo recordar,
entre todas aquellas cosas que nunca me contó,
que envidié su camiseta sport anti-calor,
que su apellido no era santo de su devoción
y si mi mal no recuerdo, aunque puede haber sido solo un rol,
me parece que mencionó que su nombre era Marisol…

Galop./
Agosto 11, 2015.-

Monday, August 03, 2015

La Rabia que me Calma...


Pasan días eternos sin tu presencia,
la arena del reloj no entiende de gravedad,
el tiempo no avanza con tu ausencia,
el aire que no respiro exhala soledad,
me da rabia la inseguridad…

Te pienso y me enojo, me irrito, me desvelo,
te sueño con furia, despierto con coraje,
siento una rabia que me calma,
me llena de ira pensarte salvaje,
me calma la rabia que me da pensarte…

Un sentimiento antónimo me arropa,
odio la tranquilidad de las horas diminutas,
mi fragilidad desprotegida cuando me tocas,
la facultad etérea con la que me incitas,
tu maldita rabia que me calma…

Vuelvo a las paredes que me encierran,
odio quererte y no tenerte,
me desespera el peso de tus cadenas,
no quiero verte, quiero olvidarte,
a ti y a esa maldita rabia que me calma…

Galop./
Agosto 3, 2015.-

Sunday, July 19, 2015

La Culpa es Mía...

Porque no caminé por tu calle antes,
no se me ocurrió aventurar otras fronteras,
por el temor a encontrarte y no descubrirte,
por el miedo de no hablarte y quedarme con las ganas,
por no saber lo que quería,
la culpa es mía…

Por aquello de creerme enamorado,
de pasear el mundo cambiando de manos,
de imaginarte feliz con otro a tu lado,
de las pieles con fecha de caducidad a mi costado,
por ser aquel que no lo veía,
la culpa es mía…

Por mudarme cargado de platos rotos ,
por cerrarme a descubrir tu sonrisa escondida,
admirar el juego entre tu pelo y tus dedos,
reír de la inmadurez que te hace divina,
por gritarte, pero en silencio,
la culpa es mía…

Si por cruzar los brazos y seguir pasivo,
pierdo la oportunidad de tomarte de la mano,
si por quedarme sentado imaginando el camino,
pierdo el momento de tatuar huellas a tu lado,
si por quedarme dormido, despiertas en otro lado,
la culpa es mía…

Galop./
Julio 19, 2015

Monday, July 13, 2015

De la nada llegarán…

Hay refranes que tienen doble sentido y sólo lo desciframos cuando lo vivimos en carne propia…

“De la calle vendrán y de tu casa te sacarán…”

Normalmente aplicamos dicho refrán cuando nos referimos a esas invasiones a nuestra privacidad, nuestro trabajo, nuestra zona de confort, pero… y si esta vez, el enunciado y la acción literal del mismo son para bien, ¿qué pasa?...

El hippie tiene esa maña se usarme como instrumento (sin ofensas barbudo!, tu sabes!) busca esos momentos donde más al cuello me tiene y me manda en misiones como uno de sus ángeles para asistir a aquellas ovejas que se sienten perdidas en el camino, o eso pensaba yo, pero la realidad es otra…

Para mi siempre ha sido fácil analizar de manera objetiva las situaciones ajenas, puedo leer a las personas, es un don o una maldición, pero siempre lo he tenido… me olvido de mi realidad para ayudar a los que quiero a salir de aquellos trances que a veces nos trae la vida, se me hace fácil porque normalmente, ya he pasado por los mismos, he vivido para algo, quizás esa sea mi misión, vivir lo que quizás otros no pueden cargar, guiar basado en mi experiencia…lo acepto!, me gusta…

…Pero la realidad es otra…

La genialidad del hippie está en ponerte a escribir en prosa, mientras el esboza poesía…

No fui yo que llegué como emisario, fue a mi que me enviaron ángeles mensajeros que sin saberlo, aparecieron cuando más lo necesito, porque es presente todavía, con sus caritas ocultas detrás de sonrisas, carcajadas, ocurrencias, aventuras en cada encuentro, lágrimas etílicas, malas palabras que escudan y miradas que me desarman…

No fui yo que llegué como emisario, me mandaron dos espejos y un reflejo, me mandaron lentes recetados, me devolvieron mi sonrisa escondida, me están ayudando a no dejar de nadar, a reinventarme, a volver a creer, a no odiar todas las rosas porque una te pinchó, a revivir Juan Salvador Gaviota, a querer leer El Principito otra vez, a volver a escribir, porque… “de la nada llegaron... y de mi casa me sacaron…”

Galop./
Julio 13, 2015

Sunday, June 21, 2015

Mi Fetichismo entre Sonrisas y Miradas…

Quienes me conocen, me siguen o me leen, saben ya de mi fetiche con las miradas de mujer… una mirada puede transmitir un sin número de sentimientos, hasta cuando es observada en un solo fotograma, la mirada de una mujer desnuda su alma, fulmina a un enemigo, derrite a quien la encuentra cautiva…

Luego están las sonrisas, esas que transmiten paz en tiempos de guerra, las que te hacen olvidar tu realidad por segundos, las que te acarician las cicatrices del corazón, esas que vienen en distintos tamaños y sabores, algunas mudas, otras que explotan haciéndote saltar y de inmediato contagiándote con sus altos decibeles y aquellas que ripostan con una mirada y una arruga cómica en la nariz…

Si de una cosa estoy seguro, es que cuando ambas se fusionan por un instante, me transporto a ese rincón cursi escondido en lo más profundo de mi ser, me refugio en ese cajón abstracto y observo, disfruto, olvido y con la mirada perdida…sonrío…

Pasar un rato rodeado de esta mezcla preciosa, labios y pupilas nuevas con las que haces química inmediata, la gracia de observarlas como espectador y sucumbir en lágrimas de carcajadas con tal espectáculo, me inspiran a ver las cosas desde otra perspectiva, me ayudan a llenar mis vacíos, aumentan mi gran fetichismo entre sonrisas y miradas.

Galop./
21 de junio, 2015

Tuesday, June 09, 2015

Sobre “Tomar, Dejar y buscar tu Paz”…

Hoy leí algo por “causalidad” (porque no creo en las casualidades) que se ajustó a mi cabeza como aquella frase de “al que le quede el sombrero, que se lo ponga!”

Era una reflexión acerca de aquellas relaciones que nos marcan, ese apego y obsesión que nos arropa convenciéndonos de que ese es el amor verdadero, el único que te puede brindar felicidad, el único real que queremos… hay que aprender a tomar…

Hay personas que llegan a nuestras vidas con un propósito específico, contaba esta reflexión; y cuando el propósito se cumple, llega el momento de seguir su camino y no necesariamente con nosotros. Este tenebroso momento nos deja destrozados, sin ánimos, pensamos que somos incapaces de volver a amar y caemos… hay que aprender a dejar…

Toda persona importante que llega a nuestras vidas tiene la misión de dejar una huella que se tatúa en nuestros cuerpos para siempre, algunas huellas son recuerdos preciosos, experiencias bellísimas y otras, son como pisadas que lo que dejan son heridas que solo el tiempo puede cicatrizar: “El dolor es obligatorio, pero el sufrimiento es opcional”. Sin importar el orden de los factores, cada huella, cada pisada, cada recuerdo, cada cicatriz.. es un aprendizaje.

Lo importante en este viaje de emociones, encuentros y relaciones, es aprender de cada uno de ellos, entender que el paso de cada una de esas personas estaba destinado a enseñar o transformar algo que necesitabas en ese momento específico, tenemos que aprender a tomar lo bueno de cada experiencia, atesorar todo lo positivo que nos marcó, olvidarnos de cualquier traspié, hay que aprender a dejar atrás las ataduras y quedarnos con el recuerdo de todo lo que nos hizo feliz mientras duró, aparte de que debemos acordarnos, que nosotros también llegamos a su vida con una misión que ya cumplió su cometido. Todos somos parte importante de alguien, en pasado, presente y futuro…tenemos que aprender a ser felices… Tomar, Dejar y encontrar nuestra Paz!.

Galop./
9 de Junio, 2015

Tuesday, May 26, 2015

Las Miradas que me Persiguen, las Frases que la Matan…

No es una confesión, es un reminder…

Tengo una obsesión con las miradas de mujer,
es como un “fetishe” de admiración no mundana,
que me persigue como karma que no puedo vencer…

Las miradas me persiguen…

Aquellas que me cuentan historias mudas por necesidad,
un fotograma que imprime un momento, un instante,
una energía que se tatúa en un cuadro inmovil,
que sumándole 23 momentos más,
sólo nos van a enseñar un segundo del instante real…

Las miradas me persiguen…

Ese poder de transmitir mil sentimientos diferentes,
vestida y disfrazada de ocasiones distintas,
compañías variadas y siempre amenas,
la misma mirada, disfrazando dolores distintos…
¿Qué me dice tu mirada?, ya lo canté una vez…

Las miradas me persiguen…

Ya no le doy cabida al pudor, al miedo, a la distancia,
no le doy permiso al tiempo, ni al azar,
observo tu mirada y esbozo mi pensar,
confieso mi inocencia ante tu mirar,
escribo lo que me pones a soñar…

Tus ojos me acosan,
tus estrofas robadas me acarician,
tu estilo me desarma,
mi forma te despierta,
tu mirada me persigue...
y mis versos,
mis palabras que mas que metáforas,
son solo pajas del intelecto según Tommy Torres,
inspiradas en el destello de tus pupilas,
se resumen en tu mirada que me persigue
y en las frases que te matan…siempre!.

Tu mirada me persigue…

Galop./
26 de mayo, 2015

Tuesday, December 02, 2014

…and then we went mute…


Altought we are able to listen to every sound that surrounds us,
every scream, every horn, every laughter, every argument, every song…
is the silence at night the most annoying noice,
since we went mute…

You know people can hear you,
I’m able to communicate too,
our problem is not that we became physically deaf,
is the silent echo in our souls that makes us feel lost…
since we went mute…

Life is about a search,
and we found what we were looking for
the moment our lives crashed one to another in an unexpected twisted event…
we knew it then, we know it now,
true love is not perfect,
and that is why, suddenly again,
we went mute…

Life is about a search…
About standing up after a fall,
about waking up to achieve the dream,
about being grateful, thankful,
about courage…about love,
about not letting go,
till we meet again and break the silence,
life is about us finding again our own VOICE…

Galop./
2 de Diciembre, 2014./

Tuesday, November 04, 2014

Las Cosas que Ella no Sabe...

Ella sabe que la amo, de eso no hay dudas,
se entristece con mis acciones,
cuando las mismas contradicen este enunciado,
se pierde en el mar de lo incierto,
se ahoga en el cielo de su imaginación…
Hay cosas que ella no sabe…

Cuando amanece, cuando llega el ocaso,
cuando la oscuridad de la noche nos arropa,
cuando el insomnio conversa con mi silencio,
en ese espacio derecho que le pertenece,
está ella conmigo sin saberlo,
pero no la culpo…
Hay cosas que ella no sabe…

Cuando la lujuria y la tristeza me lanzan la carnada,
soy víctima de su trampa preparada,
caigo en la tentación de lanzarme en picada,
juego con la posibilidad de nadar en ese estanque,
hasta que mi corazón ausente,
en medio de este arranque,
me despierta y me recuerda su mirada…
Hay cosas que ella no sabe…

Si ella supiera que mis conversaciones más profundas,
mis planes para hoy, mi proyecto de futuro,
el hogar que quiero construir y los colores a elegir,
mis penas y las lágrimas que ya no quiero compartir…
a solas las tengo con ella,
una tras otra, en voz alta y en cualquier lugar, pero…
Hay cosas que ella no sabe…

Mi cuerpo a aprendido a funcionar con el pecho vacío,
no fue un robo, fue un regalo,
mi corazón decidió abandonarme para latir con ella,
mis mañanas son el mismo día incierto que se repite,
mis planes ya no existen, nunca tuve un plan B,
pero, hay cosas que ella no sabe…

Sólo Dios y mi pecho vacío saben hacia donde voy,
no ando en búsqueda de nada que no conozca,
no me interesan otros continentes, otros puertos,
solo me interesa que nuestras brújulas vuelvan a señalar el norte
y nos ayuden a volver al puerto donde todo comenzó,
escribir una nueva bitácora juntos, donde ella vuelva a creer,
aunque se que tenemos la marea en contra,
porque…hay cosas que ella no sabe…

Galop./
4 de Noviembre, 2014.













Monday, October 06, 2014

La Silla Vacía...

Anoche fui a una cena de cumpleaños de una gran amiga, de esas con las que no te juntas, ni hablas a diario, pero sabes que siempre está…

Fue una velada agradable, encantadora, surgió casi de la nada y terminó en mucho. Pude compartir con amigos los cuales tenía “días” sin ver, darle un abrazo a nuestra Host que tenía unos añitos largos sin compartir con ella y al mismo tiempo conocer personas nuevas con las que conversé como viejos amigos.

El ambiente era perfecto, la mesa estaba decorada como si fuese una boda, todo a pedir de boca, incluidas las “velitas de té” que aparecieron y nunca se prendieron, je, je…chiste interno!.

Todo marchaba de manera espectacular, pero ustedes saben que cada uno a veces refleja o esconde aquella tranquilidad del desesperado…nos sentamos a cenar.

Las oraciones y bendiciones llovieron como lo que son, bendiciones y siempre agradecidos por lo que tenemos, compartimos, por nosotros…todo perfecto, hasta que crucé miradas con aquella silla vacía.

Éramos once comensales en una mesa diseñada para doce. Pero eso no me pareció extraño, lo bizarro era que la silla vacía tenía su puesto servido, como si esperara ser ocupada.

La culpa no era de nadie y no creo que nadie mas que yo se haya percatado de esto, pero de inmediato empezó mi conversación con aquella silla vacía…

De camino todos tenían que pasar a buscar a alguien, menos yo. ¿Cuántas veces he dejado de cocinar para no cenar solo y tener que cruzar miradas con aquella silla vacía?, ¿Por qué no sana la herida, sigo el camino y me olvido de aquel espacio desocupado?...fácil…no existe una herida, simplemente, está la silla vacía.

Dice mi querido amigo en una canción: “Como un navegante que ha perdido el rumbo y va directo hacia ningún lugar…” así estoy yo sin ti, pero con una diferencia...esta vez la brújula no está dañada…

Nada, ni nadie va a cambiar el rumbo de mi viaje, el foco en el horizonte, ni la fuerza de mis brazos que, ladrillo a ladrillo, clavo a clavo y sudor sobre sudor me he trazado.

El tiempo es nuestro confidente y Dios nuestro juez, que las palabras se vuelvan mudas, que los hechos no sean abstractos y que sea el hippie quien decida el destino errante, de aquella silla vacía.

Tuesday, September 30, 2014

Una Amiga, una Iglesia y el Padre Lucas...

Hoy me levanté decidido a dar ese paso que tanto he rezagado, ese acercamiento que tanto he criticado, llenar ese vacío que tanto tiempo ha perdurado…Hoy decidí re-encontrarme con Dios.

No en el sentido que todos pueden asumir, simplemente, quería pasar por su casa a visitarlo, lo malo era, que no tenía su dirección.

Justo antes de salir en mi búsqueda, una amiga me envía un mensaje de texto el cual cito textualmente, valga la redundancia: “Hoy es un lindo día para sonreír y dar gracias por todo”, el hippie y sus ángeles, que astuto…me mandó su dirección.

Al llegar a la iglesia, me sentí como un forastero que no se acordaba ni de la entrada, lo hice de manera sigilosa por una puerta lateral, me senté en el primer banco que encontré y alcé la mirada…que vaina…

Por un momento pensé que un pedazo de techo me caería sobre la cabeza o que mis manos empezarían a arder como el efecto de la luz en la piel de los vampiros, pero no. Empecé a conversar, me puse sincero, le pedí disculpas tratando de no perder la compostura y en medio del calor tropical que nos azota, entró la brisa fría que acarició mi espalda…las puertas y ventanas estaban cerradas.

Me puse de pié y caminé hacia la oficina para hacer unas preguntas, pero nunca llegué, me tropecé con otra oficina donde encontré al Padre Lucas que alzó la mirada al sentir mi presencia.

Al entrar a su oficina, sin mediar palabras, ni dar explicaciones, le pedí algo que necesitaba de el y con la misma cara escéptica que yo hubiese puesto me dijo: “¿Para qué lo necesitas?”…me rajé…

Fue un breve encuentro, algunos minutos…hablamos de Ecuador, el tiempo que ambos tenemos en el país, el bautismo, las ofertas ambíguas que la vida nos ofrece hoy y la necesidad de aprender a “Gerenciar” nuestras vidas…no podemos ser el resultado de las circunstancias, si no todo lo contrario, la felicidad según aquel Padre Jesuita que me mencionó, está dentro de nosotros y es ahí donde debemos buscar…ya la frase la conocía, llegó el momento.

Me reí, me sentí mucho mejor, yo lloro con todo el mundo, pero normalmente son conocidos y pasa entre tragos, de noche…con el Padre Lucas lloré de día, me rajé con un extraño que ya me conocía.

Salí de allí con un sentimiento de ligereza, me sentí aliviado, aunque seguía medio lloroso. Dice un gran amigo y hermano que cuando el carro se daña lo llevamos al mecánico y aunque la mayoría son chapuceros y ladrones en esa profesión, de vez en cuando aparece uno de verdad, profesional, sincero…el Padre Lucas es ese mecánico.

Gracias amiga porque sin saberlo y por otros motivos, te convertiste en el ángel mensajero de hoy…me mandaron la dirección contigo.

Todo gran viaje empieza con un primer paso, el mío empezó con buen pié, gracias a una Amiga, una Iglesia y el Padre Lucas…

Galop.-
Septiembre 30, 2014

Saturday, August 23, 2014

Las Lágrimas que Derrama el Cielo...

Caen con furia las lágrimas que derrama el cielo,
golpean fuerte el asfalto que atropellamos a diario,
suenan los tambores eléctricos desde la infinita nube gris,
los retumbes acústicos de mis cubetas en el patio,
nos sorprenden los destellos de la tormenta…

Llueven sobre mi las gotas que no me mojan,
las que me hieren por la ausencia de su sonrisa,
las gotas que nublan mi mirada con el recuerdo,
el clima que me transporta a la pereza acompañada,
el vacío insonoro en el costado izquierdo de mi pecho…

Caen con furia las lágrimas que derrama el cielo,
la ironía de nuestras caras infantiles pasean por mi mejilla,
el olor a chocolate caliente invade mi estufa apagada,
la cursilería de un abrazo interminable se apodera de mi,
junto a los retumbes acústicos de las cubetas en el patio…

Llueven sobre mi las gotas que no me mojan,
hacen un balance las ausencias que me acosan;
el vacío insonoro en el costado izquierdo de mi pecho,
el inmóvil espacio derecho de mi cama…
mis ganas de secar las lágrimas que derrama su cielo…

Galop.-
Agosto 23, 2014.

Saturday, June 07, 2014

La Brisa que no Sopla, las Lágrimas que no Corren...

Los poetas siempre hablamos,
sobre el regocijo de sentir la brisa acariciar nuestros rostros,
cerrar los ojos,
rejuvenecer con sus caricias,
percibir la sensación agradable del cambio que simboliza,
desnudarse ante su paso…

Hoy comparto la brisa que no sopla…

Cuando estamos llenos de sentimientos,
dolor, felicidad, angustia, rabia, desamor…
lloramos para liberar los mismos,
dejamos correr ríos de lágrimas por nuestras mejillas
para sacar de nuestro adentro esos sentimientos
y dejarlos aflorar en el desierto de nuestro corazón,
tratamos de mantenerlo hidratado y latente y esperamos un soplo de brisa…
hoy padezco de sequía…

Por las lágrimas que no corren…

¿Cómo interpreta el poeta esta sensación sin contradecir lo siempre escrito?,
¿cómo cambia los trazos de su espada en dirección a sí mismo?,
¿cómo logra un poeta convertirse en mortal?...

Haciéndolo!...

Los versos, las frases, los sueños que se quedan en sueños,
las falsas promesas, los cambios que nunca vendrán,
le pertenecen a los soñadores dormidos,
los que nunca van a despertar…

Pero los hechos, los sacrificios, las acciones,
el adiós a los malos hábitos que te mantienen durmiendo,
son los pasos que nos devuelven nuestra aura de mortales,
a aquellos que queremos seguir soñando,
pero con los ojos abiertos,
queremos ver lo que las nubes de nuestro subconsciente,
le ocultaban al consciente somnoliente,
queremos vivir, queremos hacer, queremos compartir...
con aquella musa que nunca fue parte de tus sueños,
sino de tu realidad!...

Hoy me siento entre estas cuatro paredes
y aunque veo los árboles bailar a través de la ventana,
la brisa ignora mi presencia,
hoy que mis lágrimas me dan la espalda,
muere el poeta y nace el mortal,
no quiero caricias nuevas que perfilan cambios,
no quiero sacar de mi los sentimientos que me llenan,
quiero despertar,
quiero demostrarte con los ojos abiertos,
que mi sueño es tu sonrisa alegre,
que mi felicidad es hacerte feliz,
hoy quiero que compartas conmigo,
la brisa que no sopla, las lágrimas que no corren…

Galop./
7 de junio, 2014